1 de junio de 2011

Sobre el proceso del software

Después de otro par de meses secuestrado por mis actividades académicas, decido regresar con esta entrada que habla sobre el llamado proceso del software.

Hace una semana hice entrega de un breve documento con toda una reflexión sobre el tema del proceso de desarrollar software haciendo uso de la metodología Personal Software Process (PSP), en base a la lectura de un artículo publicado en cierta revista de renombre, a solicitud de uno de los doctores en el posgrado, cuyo tema de investigación ha sido la Ingeniería de Software.

Fue hasta cierto punto divertido y hasta cierto punto frustrante a la vez, el intentar leer el rostro del doctor cuando tuvo frente a él este trabajo. Si bien su rostro no reflejó emoción alguna, tuve el privilegio de que mi trabajo fue leído con detenimiento de principio a fin.

Recuerdo que en una entrada anterior que trataba sobre Software orgánico, les conté sobre una antigua discusión que tuve con un amigo acerca de este tema, en donde presentaba algunos puntos de vista y mi postura ante esta temática.

Sin más preámbulos, he aquí un extracto de mis reflexiones en este trabajo que he presentado en el posgrado, titulado "La disciplina en el proceso del software":


El software no se produce, se desarrolla. Esta frase que se encuentra en el artículo no puede definir mejor a las actividades que realizan aquellos que ven en el software una caja mágica en la cual, pareciera que se puede obtener de ella cualquier cosa imaginable por cada persona, grupo de personas o empresa. Todo es posible.

Esta labor ve un lienzo en blanco o un bloque de mármol en cualquier necesidad que se tenga de una aplicación informática. Se puede entender entonces que se requiere de ciertas condiciones subjetivas para iniciar con los trabajos de transformar la nada en algo tangible, basados en la imagen de lo que hemos idealizado.

Hasta este punto, podemos decir que el desarrollo de software es un arte y que las personas que se dedican a este menester pueden ser considerados artesanos. Sin embargo, al igual que los alfareros o que los mimbreros, la técnica se debe de perfeccionar en busca de, por ejemplo, demorar menos en la materialización de esas ideas. Lo mismo debe de perseguirse con respecto al buen uso de las materias primas.

Es así que el llamado artesano debe de enfrentarse a un proceso más que a una actividad lúdica, en el cual, debe de adoptar una disciplina en sus actividades y tiene que establecer métricas para asegurarse de que su técnica va mejorando.

Como bien lo apunta el artículo, la diferencia entre los estudiantes y los ingenieros incorporados al ámbito profesional consiste en producir resultados de calidad que sean consistentes a lo largo del tiempo y por consiguiente, que puedan llegar a ser predecibles.

El trabajar con el proceso personal de software en el postgrado ha sido una decisión muy adecuada, ya que el alumno en esta etapa tiene la madurez suficiente para comprender el fin que persigue el implementar una disciplina en el proceso de desarrollo de software y el adoptar esta metodología.

No ocurre así en un nivel académico inferior en donde el alumno, al igual que lo hace el artesano, primeramente busca el tener el poder de materializar una idea mediante la experimentación con diversas herramientas y materiales, para formar una técnica primigenia que, si pudiera darse el caso, habrá de perfeccionarse con el tiempo.

La disciplina en el proceso del desarrollo de software efectivamente introduce a la ingeniería con sus números en esta labor que es considerada hasta cierto punto cálida y artesanal, pero marca la pauta entre lo subjetivo y lo objetivo, entre la incertidumbre y la confiabilidad. Da inicio pues a la transformación del burdo artesano en el refinado ingeniero de software.


Después de haber conocido y experimentado con PSP, queda claro que una disciplina en el proceso de desarrollo mejora la productividad y la calidad del software. Lo anterior se encuentra estadísticamente demostrado.

Lo que no podemos pensar es que un modelo de calidad de software termine por asesinar, literalmente, aspectos tan humanos como la creatividad y la personalidad, en la búsqueda de una producción indiscriminada, orientada al consumo.

No es lo mismo la búsqueda de mejorar las formas en las que se desarrolla el software, que la búsqueda de erradicar por completo el factor humano. El software se desarrolla, no se produce.


Los veré en la siguiente entrada.


Charles

30 de marzo de 2011

La contaminación invisible

Bienvenidos a la entrada número 37 de este vórtice tecnosófico. Les agradezco a los 3,349 visitantes que me leen y que comparten conmigo, oficial y no oficialmente, un punto de vista diferente.

Como ustedes saben, el contenido de este espacio es para hablar de las tecnologías de información y otros demonios, lo que implica que en esto de la tecnología no todo es lo que se dice "miel sobre hojuelas".

En esta ocasión les voy a dar a conocer un demonio que poco conocemos y que es inherente a este plano tecnológico: La contaminación invisible.

Platicando con el Dr. Leonardo Soto Sumuano, doctor en sistemas de información por la Universidad de Pierre et Marie Curie y docente de postgrado en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara, nos comenta sobre la presencia y los efectos de este demonio omnipresente que nadie puede ver, pero que sin embargo, cohabita con nosotros.

Cuando se habla de la contaminación invisible, hacemos referencia a la llamada radiación electromagnética producida por los satélites, las antenas de radio, los access points, los celulares y a la que prácticamente, todos estamos expuestos.

¡ Estamos hablando del AM, del FM, del GPS, del WiMax, del Wi-Fi y del Bluetooth !

Como todos saben (o deberían saberlo), todo flujo de energía eléctrica, genera un campo eléctrico, las variaciones de este campo en el tiempo dan lugar a un campo magnético y viceversa, tal y como se explica en las llamadas ecuaciones de Maxwell.

Bien, pues estos campos generan esta radiación electromagnética, la cual viaja o se propaga a través del aire en forma de ondas de todos sabores y de todos los colores, dependiendo de su frecuencia.

En algunas partes del mundo dicen que de x o y gramos de tal o cual droga es considerada como una dosis para "uso personal". Sinceramente no creo en eso de los usos personales, las drogas destruyen y punto, pero parafraseando esta tolerancia por parte de las autoridades, me pregunto:

¿ Cuántos gramos de radiación electromagnética se podrían considerar para uso personal ?

Obviamente la radiación no se puede medir en gramos, para eso existe la dosimetría, que estudia la interacción entre esta radiación y cualquier cuerpo biológico mediante la llamada tasa de absorción específica (SAR), la cual se expresa en unidades watts por kilogramo. En pocas palabras, la SAR viene a decirnos el ritmo al que un cuerpo absorbe energía cuando se encuentra expuesto a una radiación electromagnética.

No existe por el momento una determinación  del valor o del rango de valores que puedan ser considerados como "seguros" para el ser humano, debido al rápido avance que han tenido las tecnologías de información y comunicaciones en poco tiempo.

Es decir, todavía no se pueden determinar a ciencia cierta los efectos que puden causarnos esta contaminación invisible, sin embargo, en países como Rusia, Suecia o Italia se está trabajando en este sentido, sin mencionar a México, con el trabajo de investigación del Dr. Soto Sumuano, quien acertadamente hace el comentario: "Todos hablan de lo bueno de la tecnología, pero nadie habla de sus consecuencias. Yo decidí hacerlo".

En esta nueva variante de lo que entendemos por contaminación, podría encontrarse una relación con la aparición de algunas enfermedades como diversos tipos de cáncer, la esterilidad y el mismísimo alzheimer.

Por lo pronto, tanto a los tecnogloditas, amantes de cuanto chunche sale al mercado, como a todos los demás, los invito a conocer la radiación que emite su inofensivo iPhone o Blackberry haciendo clic en este sitio del Environmental Working Group, o bien pueden copiar y pegar la siguiente dirección en su navegador para acceder al mismo:

http://www.ewg.org/cellphoneradiation/Get-a-Safer-Phone?allphones=1

A ver si siguen siendo los irracionales compradores compulsivos de siempre.

Los veré en la siguiente entrada.


Charles

22 de febrero de 2011

Un mundo a color

Hace unos días, al abrir mi navegador para conectarme a la nube en la que prácticamente todos pululamos, me encontré con la agradable sorpresa de que Google tuvo un detallazo en su página de inicio:



La empresa de tecnología fundada por dos estudiantes del doctorado en ciencias computacionales de la Universidad de Stanford que ha cambiado al mundo en los ultimos años, hace un reconocimiento a un innovador mexicano quien igualmente revolucionó al mundo en su tiempo.

Como dijeran en una excelente televisora local: Un día como hoy pero de 1917, nació el ingeniero mecánico eléctrico Guillermo González Camarena, en Guadalajara, Jalisco, México.

En los tiempos en los que la televisión era catalogada como un invento del mismísimo demonio, el ingeniero González Camarena decidió ir más lejos para ofrecernos un mundo a color con su "Sistema tricromático de secuencia de campos" en 1939.

Sin embargo, no fue sino 24 años después que el mundo estuvo preparado para realizar la primera transmisión a color en la historia.

¿ Se imaginan lo que han de haber pensado las personas a las que les presentó esta idea ?

Y mejor aún ...

¿ Se imaginan lo que pensaron después cuando el mundo entero reconoció el potencial de aquella idea ?

Después de la segunda guerra mundial, Masuru Ibuka inició un changarro en Tokio para la reparación de radios. 10 años después, inventa el primer radio de transistores en el mundo. Ideas como está, llevaron a este "changarrito" a convertirse en lo que hoy en día conocemos como la empresa Sony.

Si esto hubiera sucedido en México cuando González Camarena anduvo buscando apoyos (lo único que encontró fueron burlas y contratos de explotación, muy parecido a lo que puedes encontrar actualmente) hubieramos sido el país con la primera empresa en vender televisiones a color a todo el mundo.

Este reconocimiento de innovador a innovador es una verdadera muestra de un valor llamado humildad, una característica ausente en la arrogancia que por la misma ignorancia, hace gala en mucha de la flora y fauna que habita en los gobiernos y sus instituciones.

Me quedo con una de las mejores frases célebres del escritor Mark Twain: Una persona con una nueva idea es un loco, hasta que la idea triunfa.

¿ Qué hay de sus ideas ?

Los veré en la siguiente entrada.


Charles

31 de enero de 2011

¿ Qué es la innovación ?

Esta vez decidí compartir con ustedes una reflexión sobre la innovación. Hace unas semanas leí un comunicado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), informando la presentación del libro "La tecnología y la innovación como motores del crecimiento de México", el cual aseguran que analiza la falta de innovación en México.

De pronto parece que este concepto nace de algo llamado marketing en este mundo capitalista, como las modificaciones que sufre un producto para mejorarlo de manera cualitativa e introducirlo a un mercado.

Ya me imagino que hace muchos cientos de años, de pronto en Siria se les prendió el foco y dijeron: Vamos a fabricar en Damasco mejores espadas para comercializarlas en el mercado europeo con un precio 30% superior al de las espadas tradicionales y tendremos nuestro retorno de inversión en 6 meses.

La innovacion es tan simple como la aplicación de nuevas ideas para mejorar nuestra calidad de vida, razón que debiera de ser génesis del proceso de innovación y no las llamadas tendencias de mercado, por lo que este concepto definitivamente no surge con "La riqueza de las naciones" del economista Adam Smith.

Las espadas de Damasco o damasquinas, son el resultado de una mejora en la elaboración del acero, que las hacía más resistentes y flexibles. Esta innovación no tenía por objeto la producción en serie de armamento para su exportación y comercialización en asia o europa, sino satisfacer una necesidad de seguridad pública.

Me agrada la declaración del director general del CONACYT en la que dice: "Para lograr que la ciencia esté en el debate nacional y que los mexicanos dejen de verla como un asunto esotérico y lejano, es necesario hacer más ciencia dirigida que atienda problemas de la vida cotidiana: combate de la pobreza, cambio climático, entre otros".

¡ Esta reflexión es precisamente de lo que les estoy hablando !

A la población absolutamente nada le va a interesar investigaciones que busquen reemplazar a los compuestos actuales de litio por otro tipo de compuestos, ya que se acerca un incremento elevado en el costo de las baterías de laptops y teléfonos celulares debido a la escasez de dicho metal, lo cual va a impactar al grupo de empresas fabricantes que tendrán que subir el precio de sus productos y que al final (como siempre) serán los consumidores quienes lo sufraguen.

Cuando en México se dice que se está investigando en alimentos y nuevos combustibles, en verdad espero que estemos hablando de que estas innovaciones tengan por objeto la reducción de los costos de producción y no un incremento en el precio de adquisición del producto, o que el costo de las gasolinas disminuyan, no que incrementen bajita la mano cada fin de semana.

Porque pareciera que cuando hablamos de mejora tecnológica se implica que se requiere más dinero para adquirir el producto, lo que pone al descubierto una innovación mal concebida, obedeciendo más a mantener un mercado en el que lucran unos cuantos que a solventar los problemas que como sociedad nos afectan.

¿ Ustedes qué opinan ?

Espero pronto adquirir este libro para conocer las opiniones de los 14 expertos que colaboraron en  su contenido. Estoy seguro de que habrá puntos en los que voy a coincidir y otros más en los que voy a diferir, será un buen material para reflexionar y hablar sobre las tecnologías de información y otros demonios.

Los veré en la siguiente entrada.


Charles

6 de enero de 2011

México y su percepción de la tecnología

Bienvenidos en este 2011 a TILogía, un lugar perdido en alguna parte de la nube pero accesible para todo público desde cualquier navegador. En estos días decidí alejarme del mundo para reflexionar y meditar sobre el periodo que termina, pero sobretodo, sobre este periodo que inicia.

Es así que la primera entrada de este año trata acerca de nuestro México y su peculiar percepción de la ciencia y la tecnología, la cual se encuentra estrechamente ligada a su entendimiento de la realidad.

Revisando algunas de las cifras que forman parte de los resultados de la "Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México 2009", estudio que se realiza cada dos años por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la idiosincracia de mis connacionales me ha dejado en verdad estupefacto.

Recuerdo que cuando era niño (hace ya muchos ayeres), tuve la ingenuidad de preguntarle a mi tía abuela que por qué no tenía un refrigerador para que guardara su comida, a lo cual contestó sin chistar y con mucha severidad: "Porque se me enfría la casa".

Parece mentira que en plenos inicios de la segunda década del siglo XXI, aseveraciones como ésta sean de lo más común en la población mexicana. Me voy a limitar en esta ocasión en hablar de un par de resultados que considero fundamentales y que hasta cierto punto, reflejan la visión y la postura de nuestro país con respecto a la ciencia y la tecnología.

Iniciamos con el que 57.5% de los encuestados piensa que los científicos son considerados como una amenaza debido a sus conocimientos y continuamos con el que 83.6% confía más en la fe que en la ciencia.

Al parecer, veo que mucho de este fenómeno mexicano documentado puede encontrar cierta semejanza en algunos capítulos de las novelas del escritor Isaac Asimov "Fundación", "Fundación e Imperio" y "Segunda Fundación", en donde se narran las etapas por las que atraviesa una colonia establecida en un planeta de la galaxia, por el doctor Hari Seldon, fundador de una ciencia llamada psicohistoria, la cual permite predecir el flujo de la evolución de una sociedad, aplicando el análisis estadístico.

El problema es que a estas alturas cronológicas, México permanece secuestrado por lo que se conoce como "pensamiento mágico", en la que ciertos sucesos y hasta su futuro se encuentran enteramente en manos de terceros que no son precisamente de naturaleza humana.

¿ Qué sucede con aquello de que cada hombre es el arquitecto de su propio destino ?

Creo que el mexicano se ampara en la comodidad de pensar que su destino está en manos de otras "fuerzas", dejando así a otros el control de sus obras y de su vida, lo cual se me hace una filosofía netamente mediocre y una falta de responsabilidad total hacia uno mismo y hacia los demás.

Cuando de nada nos sirve rezar,
caminante no hay camino,
se hace camino al andar

Hace unos 2,000 años, alguien dentro de una multitud formuló la pregunta: ¿ Es que debemos pagar tributo al césar ? A lo que inteligentemente le fue contestado: ¿ De quién es la cara en el anverso de las monedas ?

Esta breve y milenaria discusión debe de hacer entender a nuestro México que las enfermedades físicas se previenen con las vacunas y se curan con medicamentos, ambos producto de la investigación científica, no con las llamadas limpias o con las oraciones a santitos y mucho menos rezándole a calaveras.

Me parece increíble que las personas puedan donar dinero en un templo pero que no puedan destinar dinero a las partidas presupuestales para la investigación y el desarrollo de ciencia y tecnología.

¿ Cuánto será el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que se destina a las llamadas "limosnas" ?

Ese sería un buen dato para compararlo con lo destinado a investigación y desarrollo y entonces estimar cuánto deja un país sus problemas en manos de terceros y cuánto hace por verdaderamente resolverlos.

Estamos inmersos en una economía en la que los metales, los papeles impresos o cualquier otro  tipo de pasivos que se encuentren asegurados en alguna fortaleza o edificio no son el respaldo de la riqueza de un país, estado o empresa, sino que en este siglo XXI, la riqueza se basa en activos como el conocimiento y la tecnología, los cuales por supuesto, residen en el capital humano.

Por lo tanto, mientras mayor sea el número de ciudadanos con conocimientos en ciencia y tecnología, mayor es la cantidad de riqueza que se genera en los países, los estados y en las empresas, entendiendo que no solo hablamos de dinero, sino también del llamado bienestar social, compuesto por la educación, la salud y la seguridad pública, entre otros, que se ven beneficiados por la generación de estos mismos conocimientos.

La ciencia y la religión siempre se encontrarán enemistadas ya que una busca el "adoptar al entender" mientras que la otra busca el "imponer sin entender", lo anterior ejemplificado en frases como "El primer defecto de la humanidad fue la fe, la primera virtud fue el cuestionamiento" y "Creo en la iglesia que es una, santa, católica y apostólica", de Carl Sagan y del llamado Credo de los Apóstoles, respectivamente.

Todos aquellos que pueden ver más allá de las interfases y del silicio, se darán cuenta de que en algún momento en el tiempo, ambos caminos convergen: Dios no juega a los dados.

Los veré en la siguiente entrada y que tengan un feliz 2011.


Charles